El valle de Pineda y el pozo Curavacas / Puerto de San Glorio

Acceso:

Desde Velilla del Río Carrión o desde Cervera de Pisuerga seguimos la carretera L-210 (Ruta de los Pantanos) hasta Triollo, punto en el que nos desviamos por la carretera que nos lleva a Vidrieros. Aquí es donde comienza nuestra ruta.

Descripción de la ruta:

Desde Vidrieros cogemos una cómoda pista que va siguiendo el valle del río Carrión. Primero caminaremos unos cinco kilómetros en dirección Este, hasta llegar al Puente Pucherín. A partir de aquí el valle tuerce hacia el norte, dirección que seguiremos con el río a nuestra izquierda durante otros cinco kilómetros aproximadamente.

Llegaremos a las inmediaciones del Chozo de Santa Marina, lugar en el cual el Carrión recibe las aguas del arroyo de Arauz. En este lugar tendremos que vadear dos veces el río para continuar nuestra ruta.

A partir de aquí comienza la Vega de Correcaballos. El valle se adentra hacia el noroeste, y nuestro camino se aleja un poco del río. Después de otros cinco kilómetros llegaremos a El Estrecho, punto en el cual el valle queda encajonado entre las laderas del Curavacas (2524m) y el Lezna (2206m). A partir de aquí el valle se vuelve a abrir en la Vega de los Cantos. Al final del valle, el Carrión recibe por la izquierda (derecha orográfica) las aguas del arroyo del Ves, que se precipitan por una multitud de cascadas (Escaleras del Ves). En este punto podemos seguir una senda al lado del arroyo del Ves hasta el pozo del Curavacas, o seguir el Carrión hasta una pista que lo cruza un poco más arriba y que sale a nuestra izquierda.

El Pozo curavacas es un lugar cargado de leyendas. Se trata de un lago de origen glaciar, al igual que muchos otros que encontraremos a los alrededores y que podemos visitar si nos queda tiempo y fuerzas: el pozo del Ves, el pozo Oscuro, la laguna de Fuentes Carrionas…

Se trata de una ruta muy larga para hacer ida y vuelta en el mismo día. A lo largo del valle encontraremos multitud de chozos de pastores que podemos utilizar para dormir, y emprender el camino de vuelta al día siguiente.

ACCESO:

Desde tierras castellanas o leonesas, llegaremos a Llánaves de la Reina por la N-621, que va de Riaño hacia Potes (puerto de San Glorio). Si vamos desde Cantabria, tomaremos la misma carretera desde Potes hacia Riaño.

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA:

Saliendo de Llánaves de la Reina por la carretera en dirección al Puerto de San Glorio, encontraremos a 200 metros una pista que sale a nuestra derecha en una curva cerrada. Es la pista que lleva al Valle del Naranco. Tomaremos esta pista e inmediatamente (a los 20 metros) la abandonaremos por un camino que sale a nuestra izquierda. En realidad se trata de un cortafuegos que asciende hasta el Puerto de San Glorio bordeando un pinar de repoblación.

Después de ascender durante unos 900 metros por el cortafuegos, tomaremos una senda que sale a nuestra derecha, adentrándonos en el pinar. Se trata de una vieja senda abierta a pico y pala durante los trabajos de repoblación.

Esta pista va ascendiendo entre los pinos, primero retrocede un poco hacia Llánaves y después recupera su rumbo hacia el puerto de San Glorio.

Poco a poco iremos ganando altura, hasta llegar a un claro cubierto de brezos, gracias al cual podemos disfrutar de una hermosa vista del Valle Estéban y el imponente pico Coriscao (2234m.)

Después de este claro volveremos a adentrarnos en el pinar. Enseguida terminará el ascenso y comenzará un suave descenso que nos llevará hasta el puerto de San Glorio, cerca del área recreativa.

Para el regreso a Llánaves tomaremos unas rodeas que salen a la izquierda del cortafuegos que bordea la parte superior del pinar. Este camino nos llevará por la hermosa Vega de Tarna hasta el Portillo del Boquerón, una quebrada por la que descenderemos fácilmente al valle del Naranco.

Una vez llegados a la pista que recorre el fondo del valle, la tomaremos hacia nuestra derecha  para llegar cómodamente hasta nuestro punto de partida, disfrutando de la belleza del valle.

De todas maneras esta vez, según nos cuenta ella en la introducción del vídeo se ha traído un amigo bisexual que llevan follando juntos una temporada y se han hecho folla-amigos formalmente. Como podrás ver en el vídeo el cañón de chica con sus rasta locas no deja títere con cabeza y le destroza la polla sin parar hasta que su amigo le derrame una buena lefada en toda la boca.

Las Médulas – Senda de las Valiñas

Las Médulas es un paisaje natural y cultural, resultado de la minería de oro romana y de los cambios experimentados en este territorio hasta la actualidad. La Senda de las Valiñas, es la más utilizada por los visitantes de Las Médulas, ya que es muy sencilla y conduce a los puntos del interior de este lugar, como La Fuente de la Tía Viviana, la Cuevona y la Encantada, siendo una ruta circular con regreso al mismo punto de partida.

Tras iniciar la marcha en el Aula Arqueológica iremos cruzando el pueblo por la carretera, rebasaremos la plaza donde se encuentra el lavadero, dejaremos la iglesia de San Simón y San Judas a la izquierda, unos metros mas adelante llegaremos al Centro de Recepción de Visitantes, donde nos informarán de todo lo relacionado con el entorno y, si lo deseamos, nos acompañarán para ir explicándonos como se llevó a cabo la explotación. Si continuamos sin guía, llegaremos a una barrera señalizada con dirección prohibida (para vehículos), ahí comienza la Ruta de las Valiñas, rebasando la barrera y continuando por la pista asfaltada.

Esta ruta es muy cómoda, discurre por una pista asfaltada a nivel ligeramente ascendente y franqueada a ambos lados por castaños, que nos permitirá admirar ejemplares con troncos de formas diversas y algunos de gran tamaño. Seguiremos el camino hasta la Fuente de la Tía Viviana, allí, podremos optar por descansar unos momentos en algún banco, contemplar la fuente o seguir la marcha.

En este punto nos surgen dos opciones, tomar el Camino del Mirador que se encuentra junto a la fuente, a la derecha del sentido de marcha, y subir hasta el Mirador de Orellán, para, tras observar el paisaje desde el Mirador volver a bajar por el mismo camino y continuar nuevamente la marcha en el punto donde la habíamos dejado.

Si reemprendemos la marcha, lo haremos, otra vez, por la pista asfaltada en tramos descendente y llanos, hasta llegar al final del asfalto. En este punto continuaremos por una pista de tierra franqueada por muro empredrado a la izquierda y varandilla de madera a la derecha, tras una pequeña subida llegaremos a la altura de un castaño que presenta un tronco muy característico, siguiendo un poco más adelante llegaremos a la Cuevona, nos sorprenderán sus extraordinarias dimensiones y podremos introducirnos dentro y observar lo restos de las galerías.

Una vez visitada la Cuevona y admirado el paisaje que se puede observar desde ese punto, continuaremos por la misma senda, en tramo ligeramente ascendnete hasta llegar a la Cueva de la Encantada, ésta por sus carácterísticas es muy llamativa, permitiéndonos entrar y recorrer varias galerías.

Finalizada la visita de la Cuevona y la Encantada, podremos ascender un poquito más, y contemplar el paisaje desde la base del Pico del Águila, los más atrevidos podrán subir por un sendero de elevada dificultad hasta la proximidad de la cumbre del Pico, desde donde se puede admirar la belleza del entorno, quedando la entrada a la Cuevona a nuestros pies con una perspectiva muy llamativa.

Cuando decidamos continuar la ruta deberemos volver sobre nuestros pasos, rebasando la entrada de la Cuevona, y tomaremos un camino que sale a la derecha, también se puede bajar por un pequeño sendero una vez salgamos de la Encantada, y nos introduciremos por un camino descendente, dejando el Pico del Águila a la derecha y la Cuevona atrás, ahora ya solamente nos queda ir disfrutando del paisaje que forman los diferentes Picos y la vegetación.

Esta senda, al ser de tipo circular, nos conduce de vuelta al punto donde la habíamos iniciado, solo nos queda volver a cruzar el pueblo y llegaremos al punto de partida.

Otra opción si no queremos regresar aún y disponemos de tiempo suficiente, sería llegar hasta la iqlesia y tomar a la izquierda la Senda del Lago Sumido.

Ruta de la Tejeda de Tosande

Tosande es un valle fértil y frondoso de verdes praderas y boscosas laderas, rodeado de vistosas peñas y surcado por un débil arroyo que se seca en verano. Pero su principal joya es la tejeda que se esconde en una de sus laderas, protegida entre el frondoso hayedo.  La excepcionalidad de la tejeda de Tosande se debe por una parte al gran número de tejos que la componen, en concreto hay setecientos cuarenta y tres inventariados. Por otro lado, la mayoría son también muy viejos, existiendo ejemplares que rondan el metro y medio de diámetro, con edades cercanas al milenio.

El ambiente sombrío de la tejeda, junto con sus troncos retorcidos y sus raíces entrelazadas crean un ambiente mágico, alimentado por las leyendas que siempre han existido en torno a este árbol.

Acceso:

Desde Cervera de Pisuerga tomamos la carretera en dirección a Guardo, y a unos cinco kilómetros veremos a nuestra derecha un aparcamiento con paneles informativos. Aquí es donde comienza la ruta.

Descripción de la ruta:

Salimos del aparcamiento atravesando el jardín interpretativo que tenemos justo enfrente, que nos permite conocer mejor las especies arbóreas que vamos a encontrar en la ruta. Seguidamente salimos al camino que baja en dirección al ferrocarril, el cual pasaremos por debajo.

Enseguida encontraremos el cauce, normalmente seco, del arroyo de Tosande, el cual seguiremos a partir de ahora hasta llegar al valle que lleva su nombre.

Siguiendo el sendero pasaremos al lado de las escombreras de una mina abandonada, atravesaremos una pequeña pradera y nos adentraremos en una pequeña garganta excavada por el arroyo cuando todavía fluían por aquí sus aguas.

Continuaremos por la senda hasta incorporarnos a una pista, que se va adentrando en el valle entre variada vegetación, que va evolucionando del encinar al robledal y posteriormente al hayedo.

Seguiremos por la pista hasta el punto en que el valle se abre y vemos ante nuestros ojos un paisaje idílico, cubierto de verdes praderas rodeadas por montañas y bosques. Es un lugar que invita a relajarse y disfrutar de la paz que nos rodea.

En este valle pueden encontrarse varios túmulos megalíticos, estructuras funerarias creadas por los primeros pastores de la Cordillera Cantábrica, hace unos 4000 años.

A pesar de la belleza de este valle, no hemos de adentrarnos en sus praderas si queremos continuar la ruta hacia la tejeda. En este punto hemos de torcer hacia el hayedo que vemos en la ladera de nuestra izquierda (ladera de Peña Orocada). Este es un pequeño tramo sin sendero marcado, pero los postes señalizadores son frecuentes, y enseguida nos encontraremos en el borde del hayedo, donde la senda vuelve a distinguirse claramente. A partir de aquí es importante no abandonar la senda, por motivos de conservación del entorno.

El sendero comienza a ascender por una vaguada, con sucesivos escalones de madera, hasta llegar a los primeros tejos, donde empieza a llanear y a serpentear entre ellos.

Llegaremos ante una bifurcación. Aquí es donde comienza la tejeda propiamente dicha, con la mayor concentración de tejos. Podemos elegir el camino de la izquierda o el de la derecha, puesto el recorrido traza un pequeño círculo entre los tejos para después continuar con la ruta.

Una vez realizado este pequeño recorrido entre los tejos, seguimos llaneando hacia el sureste, de nuevo por el hayedo, hasta salir del bosque. Aquí encontraremos un mirador con buenas vistas a la Montaña Palentina.

El sendero comienza a descender por una ladera pedregosa y pelada, pero enseguida se adentra en otro hayedo por el que se sigue descendiendo en zig-zag. Atravesaremos una zona con bastantes acebos y terminaremos llegando de nuevo al fondo del Valle de Tosande, tomando la misma pista por la que habíamos subido. El resto del regreso se hace por el mismo camino.

Observaciones:

En otoño y en invierno se suelen organizar batidas de jabalí en esta zona. Queda prohibido el acceso a esta ruta los días que se celebran estas cacerías, lo cual se informará mediante carteles en el inicio de la ruta. No obstante, si queremos enterarnos con antelación, podemos llamar a la Casa del Parque: 979870688

Penouta de la Sierra de Villabandín

La Sierra de Villabandín y el Macizo de Catoute son dos cordales situados el uno a continuación del otro y que van paralelos a la Cordillera Cantábrica, desde Abelgas hasta Villablino. Es una riestra continuada de picos de más de dos mil metros, siendo La Penouta (2.099) el primero de ellos por el Este. Es una zona poco frecuentada, a pesar de su indudable belleza, pero es eclipsada por su vecina de enfrente.

En lugar de proponer una ruta de solo ida, voy a dividirla en dos que se pueden hacer ida y vuelta, pudiendo escoger cada cual la que más le guste. Hay varias lagunas por estos parajes.

Se parte del pueblo de Abelgas (1.280). Hasta él se llega desde Sena de Luna, situada en la carretera que va a Villablino, LE-473.

En Abelgas atravesamos el pueblo a lo largo e iniciamos la andadura por una ancha pista. Al poco tiempo veremos nuestro destino, pues lo tendremos a lo lejos, en la parte derecha del valle, con su silueta afilada; y nunca dejaremos de tenerlo ahí, sirviéndonos de referencia.

Al cabo de unos 75 minutos atravesamos el arroyo Valverde, que da nombre al valle por el que pasa todo nuestro recorrido y, poco después, llegamos a una bifurcación. Cogemos por la izquierda, por un ancho camino, y alcanzaremos en 45 minutos más, una cuadra muy grande y una cabaña, la majada Penouta (1.720), con una fuente y una bonita pradera. Un lugar muy adecuado para descansar, pues aquí comienza la parte dura de la ascensión, ya que, hasta ahora, las pendientes fueron suaves.

El itinerario a la cumbre se nos presenta claro. Se puede subir por el collado que tenemos encima o por el espolón de la izquierda. En una hora habremos coronado la Penouta (2.099), desde donde divisaremos al Noroeste la figura cónica del Cornón y al Nordeste una espléndida vista del Macizo de Ubiña; al Norte, todas las montañas de la Babia y de Somiedo. En la cumbre destaca un alto monolito de piedra.

También podemos subir desde el pueblo de Riolago (1.240), remontando el valle del Riolago siempre al Sur. Atravesamos la población y nada más salir hay una bifurcación. Tomamos la senda de arriba. A los pocos metros hay otro cruce; seguimos por abajo. A los 45 minutos llegamos a una casa, la Casa de la Braña (1.460), en una verde y amplia pradera.

Aquí tiramos por una pista que sale a nuestra derecha, al Oeste, y que enseguida se transforma en un sendero, difícil de seguir, pero tenemos siempre la referencia de la morrena que cierra el lago Chao y que parece una escombrera. Al llegar a la morrena la bordeamos por la derecha y pronto estaremos en el lago Chao (1.750), desde donde vemos, bastante a la izquierda (no es el pico que tenemos justo encima),al Este, la cara Norte de la Penouta. Desde la laguna seguiremos el sendero siempre en dirección ascendente hacia nuestra meta; la vereda se pierde frecuentemente, aunque nuestro pico nos sirve de claro indicador; hay que dirigirse al collado que está a su derecha. Al cabo de una tres horas a contar desde Riolago, estaremos arriba.

Podríamos descender por el lago Bustagil (1.730) que avistamos desde nuestra atalaya. Llegar hasta él es fácil, pero luego los caminos están totalmente tomados por las retamas y cuesta mucho trabajo abrirse paso.

Encontramos también descripciones de esta ruta en el libro «Las Montañas de León» de Ramón Lozano y Santiago Morán y en «Alta Montaña Ibérica», de Luis Alejos, ambos con buena cartografía. Un excelente mapa es el editado por el Grupo de Montaña Vetusta de Oviedo.

Almanzor y Galana

Desde Hoyos del espino seguimos la carretera que nos lleva a la Plataforma de Gredos.

Descripción general de la ruta:

Ruta que nos acercará a los puntos más emblemáticos de la zona central de Gredos. El almanzor, el pico más alto de Gredos (2.592m), la Galana, el segundo (2.544m) y la laguna del Gutre en el circo de 5 lagunas.

Descripción del recorrido:

La ruta comienza en la plataforma de Gredos de Hoyos del Espino. Desde allí se sube hasta los Barrerones para continuar bajando hasta el Circo de Gredos por un camino bastante amplio y claro. Aqui podemos ver la Laguna Grande y el refugio Elola donde con reserva se pueda hacer noche.

Desde aqui sube hasta el Almanzor por la Hoya Antón y la portilla del Crampón. Justo antes de llegar a la cima del almanzor hay una pequeña trepada no muy dificil pero si expuesta que a algunas personas puede provocar bastante vértigo por la altura de la caida.

La ruta continúa hacia la Galana por la Portilla de los Cobardes, el Cuchillar de Ballesteros y el venteadero. Una vez allí se sube hasta la Muesca de la Galana desde donde treparemos hasta la galana. La subida es un poco más complicada requiriendo el uso de manos para trepar hasta ella y con bastante caida a cada lado, por lo que no se recomienda para personas que tengan vértigo y no estén un poco agíles para trepar. Son pocos metros pero entre bloques de piedra.

Desde la Galana la vuelta se hace por la Laguna del Gutre y la Portilla del Rey y a lo largo del cual podremos ver el circo de 5 lagunas y algunas de estas lagunas. Este tramo no sigue ninguna senda, son piedras sueltas por lo que hay que andar con cuidado y saber orientarse o llevar un plano. La primera parte hasta la laguna es en bajada y acontinuación subiremos hasta la portilla del Rey. Una vez en la portilla del Rey un camino muy claro baja hasta la parte baja del Gargantón. Si lo seguimos volveremos al Circo de Gredos y de ahi hasta la Plataforma.

La Ruta se puede hacer en un día o dos. Si es en un día lo mejor es que sea en verano para aprovechar más las horas de luz, si es en dos se puede dormir en el Refugio Elola que se encuentra en el Circo de Gredos o hacer vivac. Dependiendo de la época del año puede variar mucho los tiempo debido a la presencia de nieve y siendo necesario conocimientos y material de alpinismo para progresar en determinadas zonas.

Observaciones:

Según la época del año podemos encontrar bastante gente, así que conviene madrugar si queremos evitar aglomeraciones.

Si se quiere dormir por allí lo recomendable es hacer vivac o dormir en el refugio puesto que montar tiendas de campaña está prohibido, dandose incluso el caso de ir a primera hora de la mañana la guardia civil en helicóptero hasta el circo y bajarse para poner multas a la gente que tiene montadas tiendas.