Ruta de las cascadas de Oneta


Apropiada para senderistas     Apropiada para ciclistas     Apropiada para familias con niños     Apropiada para corredores    
Comunidad Autónoma: Asturias    Provincia: Asturias
Zona: Parque histórico del Navia
Población: Oneta    Municipio: Villayón
Tipo de recorrido: Ida y vuelta    Recorrido: 2 km    Desnivel: 32 m.    Tiempo: 1 horas
Dificultad: Baja      Señalización: Señalizada
Época recomendada: primavera, verano, otoño, invierno

 

Descripción de ruta:

Acceso:

La ruta parte del pueblo de Oneta, situado en la carretera que va de Villayón a Luarca.
 
Descripción general de la ruta:
Ruta corta y sencilla que nos llevará a las cascadas de Oneta, declaradas monumento natural.
 
Descripción del recorrido:
Cogemos la pista que sale enfrente del albergue, alejándose del pueblo entre prados, dejando a nuestra derecha el cementerio del pueblo. Más adelante el camino empezará a descender hasta la primera de las cascadas: La Firbia, de unos 15 metros de altura.
En la base de la cascada podemos ver un antiguo molino, rodeado de fresnos, robles, alisos, sauces y saúcos.
La ruta termina en esta cascada, aunque si queremos podemos seguir río abajo y enseguida encontraremos otra cascada.
Más abajo aún existe otra tercera, pero de más dificil acceso.
 
 
 
 
 
 
 
 
Esta excursión es de corta caminata y muy aceptable para turistas. En el verano son cientos de foráneos los que la visitan.
El recorrido por carretera se puede iniciar igual en Luarca, que en Tineo, Pola de Allande o Navia. Nosotros recomendamos la ruta que parte de esa última villa (Navia), tomando la carretera comarcal AS-25, de Navia a Villayón, de dieciocho kilómetros, siguiendo aguas arriba el río Navia; pasando por: Armental, Arbón, y  1 km antes de llegar a la capital del concejo homónimo, Villayón, se toma a la izquierda la carretera local AS-36 (bien señalizada) que va a Oneta, en media docena de kilómetros, pasando por típicos pueblos del occidente asturiano, como Castañera, Riestra, San Cristóbal, Grana y Linera.
En Oneta se comienza la caminata en pleno pueblo, a través de ancha pista que va en dirección Suroeste, un camino ancho y llano, que trascurre entre casas y luego a través de una era, dejando el río a la izquierda y el cementerio a la derecha nos acerca hasta una caseta, que antiguamente servía como central hidroeléctrica para el pueblo.
El río lo encontraremos a nuestra izquierda, que es a donde se encamina el sendero, como a los veinte minutos de marcha tranquila. Después de llegar al río veremos una antigua central eléctrica, como un viejo molino de agua. Allí el río se estrecha entre paredes rocosas, girando hacia la derecha, al Oeste. Nosotros descenderemos por el marcado sendero, también a la derecha, pues el río veremos que desaparece.
 
Llegamos a la primera, la Cascada de Oneta ó la Firbia. Más adelante, la Ulloa (de menor verticalidad), y la última La Maseirúa, el acceso a estas dos últimas es más complicado y difícil, por lo que se recomienda no intentarlo si no se dispone de información y medios suficientes.
A lo largo del trascurso de las cascadas, podemos contemplar restos de molinos de agua, aunque sólo funciona uno en la actualidad, con el mecanismo de la molienda y la maquilla (unidad de medida), en perfecto estado. La vegetación es rica y se desarrolla una frondosa cubierta arbórea de fresnos, robles (carbayos), alisos y castaños.
Las cascadas de Oneta, fueron declaradas Monumento Natural por el Gobierno del Principado de Asturias el 19 de abril de 2.001, son punto de referencia para numerosos visitantes.

 
www.wikirutas.es